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El laboratorio en la ESO: aprender ciencia experimentando

El laboratorio en la ESO: aprender ciencia experimentando

Un tubo de ensayo que cambia de color, un microscopio que revela un mundo invisible o un muelle que se alarga cuando añadimos peso. En el laboratorio, la ciencia deja de ser solo teoría para convertirse en una experiencia directa. Es aquí donde el alumnado de la ESO observa, experimenta y pone a prueba sus hipótesis.

En la escuela disponemos de dos laboratorios que permiten al alumnado experimentar la ciencia de manera directa. Por un lado, el laboratorio de química, equipado con material específico y una campana de gases que permite trabajar con seguridad en experimentos químicos. Por otro lado, el laboratorio de física y biología, donde los alumnos pueden observar el mundo microscópico con microscopios y trabajar con diferentes materiales como minerales, rocas o preparaciones biológicas.

El trabajo en el laboratorio es una parte esencial del aprendizaje científico. Más allá de la teoría, permite que los alumnos formulen hipótesis, manipulen materiales, observen fenómenos reales y extraigan conclusiones a partir de los datos obtenidos. De este modo se desarrollan competencias clave del currículo científico como la indagación, el análisis de datos, el pensamiento crítico y el trabajo experimental en un entorno seguro.

En 2.º de ESO, en el marco del reto científico, el alumnado realiza diversas prácticas experimentales centradas en el cambio climático. Estas actividades también sirven para familiarizarse con el espacio del laboratorio, el material y las normas de seguridad. A través de diferentes experimentos investigan fenómenos como la lluvia ácida o el efecto invernadero, aplicando el método científico mediante la observación, el análisis de resultados y la extracción de conclusiones.

En 3.º de ESO, los alumnos pasan todo un semestre bajando al laboratorio. En el ámbito de la física y la química, trabajan técnicas de separación de mezclas como la filtración, la decantación y la cristalización e identifican sustancias desconocidas mediante el cálculo de su densidad. En biología, aprenden a utilizar el microscopio para observar tejidos y microorganismos vivos. Además, recrean la histórica observación del corcho que realizó Robert Hooke y que dio lugar al origen del concepto de célula.

Finalmente, en 4.º de ESO, los alumnos tienen la oportunidad de consolidar el trabajo experimental con prácticas más específicas dentro del taller que se realiza los jueves por la tarde. En el taller de física investigan conceptos como la cinemática, mediante experimentos de movimiento y toma de datos; la ley de Hooke, al analizar la relación que se establece entre la fuerza y la deformación en muelles; y la tercera ley de Newton, a partir de situaciones experimentales. Paralelamente, en el taller de biología continúan explorando el mundo microscópico introducido en tercero. En concreto, preparan ellos mismos sus propias muestras para observar estructuras de la célula vegetal y estudiar la mitosis en células de la raíz de la cebolla. Además, se realiza una introducción a la bioquímica, donde llevan a cabo diferentes pruebas bioquímicas para reconocer biomoléculas.

En conjunto, el laboratorio es, en definitiva, el espacio donde la teoría se pone a prueba. Entre microscopios, probetas y experimentos, el alumnado descubre que la ciencia no es solo un conjunto de conceptos, sino una manera de entender y explorar el mundo.

Literatura y cine

Literatura y cine

“Hay asignaturas que se estudian y asignaturas que se viven. En nuestro colegio, Lite y Cine entra sin duda en la segunda categoría. Para muchos de nosotros, esta materia es un regalo que nos hace el centro, un espacio único donde aprendemos sobre cultura mientras disfrutamos del viaje”. (Ana Carbó)

La asignatura de Literatura y Cine permite conectar dos disciplinas humanísticas unidas por su propósito común: la creación de historias. Toda creación es un Arte, y, al unirlos en una sola materia, convertimos al alumno en lector y espectador al mismo tiempo, lo que permite el deleite por un lado y por otro, facilita la comprensión de los procesos creativos.

Precisamente porque estamos hablando de creación artística, la asignatura facilita el desarrollo de habilidades de interacción con los otros mediante el trabajo colectivo, como es el caso de la correspondencia epistolar que organizamos entre los alumnos de la clase; a raíz de la lectura de La Sociedad literaria del pastel de piel de patata, decidimos crear una sociedad como la de los  personajes de la novela de Annie Barrows y Mary Ann Shaffer y a partir de las cartas recibidas, descubrir que se puede diseñar una historia coherente, mantener la trama y ser fiel a los espacios a través del género epistolar. La visión de la película es definitiva para entender de qué técnicas cinematográficas dispone el director para convertir una serie de cartas en una historia narrada. Todo un Arte.

A partir de Luces de Bohemia y con Luciérnagas, se abre el análisis de la Ciudad y el Cine, donde la ciudad se convierte en coprotagonista y telón de fondo en el desarrollo de la obra.

El esperpento de Luces de Bohemia no es fácil de leer, pero una vez analizado su estilo degradante, los alumnos inventan y escriben una escena para añadirla a la noche de Max Estrella, de tal manera que la obra no pierda coherencia en su conjunto. Finalmente vemos la película y analizamos qué elementos cinematográficos despiertan la mirada esperpéntica del Madrid de Valle Inclán.

Con la lectura de Luciérnagas, el reto es crear una ruta Literaria por Barcelona en la que cada pareja de alumnos se ocupa de un barrio, asociado a un personaje. Una foto testimonio les permitirá comparar la Barcelona actual con la de 1936 y caracterizarla desde la mirada de Ana María Matute; también han de identificar al personaje a través de citas del libro y diseñar un cartel simbólico con el nombre del personaje. Finalmente, proyectan ese personaje en una persona conocida y lo exponen en la clase.

“Ambas lecturas me hicieron salir de mi zona de confort, enfrentarme a textos que quizás por mí misma no habría escogido, y descubrir que entender personajes complejos puede cambiar tu manera de ver muchas cosas”. (Aina del Pino)

“Pero más allá de los libros, lo que hizo especial la asignatura fue la forma de vivirla. La ruta literaria por Barcelona fue uno de los momentos que más disfruté: poder recorrer lugares y relacionarlos con historias y autores hizo que todo cobrara mucho más sentido. No era solo teoría, era experiencia”. (Rocío Ojuel)

Otro reto de la asignatura, es comprender a los clásicos. Este año, por ejemplo, hacemos la lectura teatralizada de Bodas de Sangre a medida que explicamos el surrealismo y la fuerza de sus metáforas. ¡Auténtica poesía! Es muy interesante en este caso, ver cómo Paula Ortiz, la directora de la película La Novia ha querido hacer su propia recreación de la historia. La guinda de este proyecto es sin duda, la version en Ballet de Antonio Gades. Nos complace comprobar que sin palabras somos capaces de seguir el argumento a través de la expresión corporal, la música y los movimientos, y además, asombrarnos de la capacidad de los bailarines y del director de mantener la misma pasión y fuerza dramática que quiere transmitir el autor.

Con La Vida es Sueño, entramos en la época oscura de la Literatura Barroca; después de su lectura, profundizamos en los temas existenciales que laten de fondo y para ello utilizamos las películas La Ventana indiscreta y La Sogade Alfred Hitchcock y reflexionamos sobre la Libertad,  el Sueño, el Determinismo… Como actividad conclusiva, los alumnos buscan una película en la que, como en La Vida es sueño, el espacio condicione al personaje. Las puestas en común son momentos importantes de diálogo compartido:

“Con el tiempo, el aula dejó de ser un simple espacio para convertirse en una familia. Todos estábamos dispuestos a escuchar otras opiniones, a debatir con respeto y a disfrutar del intercambio de ideas, sabiendo que la magia estaba precisamente en esa diversidad. (Ana Carbó)

El Quijote es el clásico por excelencia, y, aunque sólo trabajemos cuatro o cinco aventuras, es suficiente para entender la base de su parodia. Esta técnica humorística la utilizamos para trabajar el cómic y las estructuras y los mecanismos compartidos con el cine. Aquí se muestra una de las tiras cómicas que han hecho los alumnos del capítulo X (II).

De la misma manera que hay arquetipos literarios, hay géneros cinematográficos y se estudia el sonido, las bandas sonoras y los compositores que han potenciado los diferentes géneros.

Con Cinema Paradiso de Giuseppe Tornare se trabaja la Banda Sonora y el impacto del cine en la memoria colectiva.

La conclusión la dicen los propios alumnos:

“También me encantó trabajar de manera creativa: hacer bocetos, escribir historias, crear cómics… Sentía que podía expresarme, que la literatura no tenía una única forma correcta de entenderse. Y algo muy importante para mí fue escuchar las reflexiones de mis compañeros. Aprendí muchísimo de sus puntos de vista, conecté más con la clase y entendí que cada persona lee desde su propia historia”. (Ana Carbó)

“Nos enseñaron a ver la belleza del mundo, a detenernos en esos pequeños detalles que hacen grande una película o un poema, y a utilizar el arte como un espejo para reflexionar sobre nuestra propia vida”. (Aina del PIno)

Entrevista a Piedad Serrano, educadora de Nadís y voluntaria del proyecto Norte-Sur

Entrevista a Piedad Serrano, educadora de Nadís y voluntaria del proyecto Norte-Sur

Piedad Serrano es educadora en Nadís desde hace siete años, directora de ocio y tiempo libre e impulsora del proyecto «Sort de Tu», una iniciativa que busca ofrecer tiempo de ocio y nuevas experiencias al alumnado, al mismo tiempo que proporciona un respiro a sus familias.

¿Qué te motivó a presentarte al proyecto de Voluntariado Internacional Norte-Sur?

Siempre había querido vivir una experiencia así, pero no me había atrevido hasta que me la ofrecieron desde el colegio. Me pareció el mejor lugar para hacer mi primer voluntariado; siempre he pensado que las cosas llegan cuando menos te lo esperas, y así fue: un correo, en una formación de digitalización, me llevó hasta Arica (Chile).

¿Cómo recuerdas la llegada? ¿Cuál fue tu primer impacto?

Llegué con mucha ilusión, sin expectativas y muy abierta a todo. Después de muchas horas de avión, la recogida en el aeropuerto me supo a “casa”. Impactan la pobreza y las dificultades en las que se encuentra la población; aunque sabía que sería una realidad dura, nunca eres del todo consciente hasta que la vives.

El primer impacto fue escuchar las alarmas por un tsunami; me hizo bajar del sueño de “todo está bien, todo será una experiencia…” y tomar conciencia de la realidad. Eso me llevó a vivir desde el primer día con la familia de Edith, que, sin conocernos, nos abrió las puertas de su casa.

Hablas de la fuerza, la fe y la esperanza de la comunidad. ¿Hay alguna persona o momento concreto que te haya dejado una huella especial?

Hay muchas personas que llevo marcadas en el corazón, pero si tuviera que elegir un momento, sería cuando una madre de la casa de acogida me abrazó llorando en la despedida, pidiéndole a Dios que me diera tres veces más de lo que yo les había dado. En ese instante pensé que yo ya había recibido mucho más de lo que había dado.

Pequeñas escenas, miradas y abrazos que nunca olvidaré.

¿Cuáles eran las tareas cotidianas de vuestro voluntariado?

En el Colegio Don Bosco, acompañar a niños con dificultades de aprendizaje, ayudarles en las actividades escolares, darles apoyo individual, animarlos y estar muy pendientes de ellos a nivel emocional.

En la Fundación Scalabrini (casa de acogida): dinamizar talleres de cuentacuentos y actividades con las familias, especialmente con madres y niños. Trabajábamos el cuento como una experiencia sensorial: leer, tocar, sentir, oler… para convertirlo en una herramienta de unión, aprendizaje y afecto en casa.

Y en la Asociación de mujeres inmigrantes: compartir espacios de encuentro, escucha y apoyo, participar en las actividades que ellas ya realizaban, darles espacio para que se expresaran y hacerme presente como una más del grupo.

¿Qué fue lo más difícil y qué fue lo más gratuito o sorprendente?

Lo más difícil fue enfrentarme a una realidad dura y, al mismo tiempo, sentir que lo que yo podía ofrecer era solo un pequeño grano de arena. También me resultó muy costoso marcharme, sabiendo que allí la situación sigue siendo complicada. Y lo más gratuito y sorprendente fue sentirme esperada con las puertas abiertas incluso antes de llegar: todavía estaba en España y ya recibía mensajes, bienvenidas y una calidez de personas que no me conocían, pero que ya me abrazaban. Esa generosidad tan espontánea y sincera es lo que más me ha marcado.

Escribes que esta experiencia te ha transformado. ¿En qué notas esa transformación en ti?

Esta experiencia me ha transformado porque me ha cambiado la mirada y las prioridades. He aprendido a vivir con más gratitud y a valorar lo esencial, pero también a valorarme como persona y a quererme más. Me ayudó a salir de mi zona de confort y, aun así, sentirme bien, segura de mí misma y capaz. Ha sido una manera de romper un círculo, de descubrir una fuerza interior que no sabía que tenía y de reafirmar la importancia de que, por pequeñas que sean las cosas, los esfuerzos cuentan.

¿Has vuelto con alguna nueva mirada sobre la vida, la docencia o la relación con los niños?

He vuelto con una mirada mucho más consciente. A veces, en el día a día, olvidamos que los niños son niños, que necesitan tiempos, espacios y ritmos que respeten su naturaleza. Nos atrapamos en rutinas, exigencias y objetivos, y funcionamos con el piloto automático. Allí vi cómo cada momento tenía un sentido, cómo cada espacio se vivía con calma y respeto, y cómo no se forzaban los procesos para avanzar más rápido.

Eso me ha recordado que la docencia no es solo enseñar contenidos, sino acompañar a personas pequeñas que crecen a su propio ritmo. Me ha hecho recuperar la mirada lenta, humana y atenta que a veces perdemos.

¿Recomendarías esta experiencia a otros jóvenes del colegio? ¿Qué les dirías?

Sí, sin ninguna duda recomendaría esta experiencia. Les diría que es una oportunidad única para descubrir cosas nuevas sobre ellos mismos y sobre los demás, para crecer como personas y aprender a valorar lo que a menudo damos por sentado. Que es un momento para salir de la zona de confort, vivir de manera intensa, comprender que incluso los pequeños gestos tienen un gran impacto y que, sin duda, nunca se arrepentirán.

¿Te gustaría volver en un futuro o implicarte de alguna otra manera en el proyecto?

Sí, quiero volver en un futuro; es una idea que tengo en la cabeza día sí y día también. Continúo manteniendo el contacto con todas las personas con las que compartí esta experiencia. Para mí fue un sueño vivirlo, pero ahora ha despertado una nueva necesidad: cumplir otro sueño, que es volver.

En una frase, ¿cómo resumirías qué te ha regalado Arica?

Arica me ha regalado personas, vidas, lágrimas y sonrisas, pero lo que más me ha regalado ha sido poder estar allí y vivir con ellas, con el corazón abierto.

Un colegio comprometido con la inclusión

Un colegio comprometido con la inclusión

Vivimos en un mundo complejo y lleno de incertidumbres, en el que los conflictos políticos, el cambio climático, las dificultades económicas hacen desplazarse a millones de personas en busca de una vida mejor. En nuestra ciudad, también estamos recibiendo a mucha población extranjera y vemos la necesidad de trabajar esta realidad en las aulas, para potenciar una convivencia tranquila y respetuosa.

Por este motivo, llevamos tres años lanzando el reto a alumnos de 2º de ESO de “promover la hospitalidad y la acogida de las personas migrantes entre las familias del colegio”. Para ello, los estudiantes tienen que conocer a fondo la realidad migratoria, para después buscar ONGs, asociaciones o fundaciones que trabajen en Barcelona en favor de las personas migrantes. Finalmente, crean un cartel social que promueva su actividad y acaban realizando una presentación a todas las familias de la clase.

Para iniciar la investigación, empezamos realizando una visita a la Asociación Loles Medrano, que apoya a jóvenes migrantes de entre 15 y 18 años, ofreciéndoles un piso donde vivir y acompañamiento académico para que estudien, encuentren un trabajo y puedan acabar viviendo de manera legal en nuestra ciudad.

En esta visita, tenemos la suerte de escuchar testimonios de personas que han salido por motivos diversos, como la falta de trabajo, el terrorismo o problemas climáticos, y que han viajado de forma irregular hasta llegar a Barcelona.

Los alumnos tienen la oportunidad de escuchar, de primera mano, relatos de viajes muy duros y ejemplos de personas resilientes; pero, sobre todo, de poner nombre y apellido a la realidad migratoria y cambiar su mirada.

A lo largo de todas las semanas que trabajamos juntos, aprenden a analizar datos de población, conocen diversas proyecciones cartográficas, buscan los flujos migratorios que hay en la actualidad. También se familiarizan con los derechos humanos y entienden los prejuicios y estereotipos que existen en torno a esta realidad. Pero lo que más destacamos es que participan de manera cooperativa en la elaboración de un proyecto para dar respuesta a una realidad actual como es la necesidad de construir una sociedad basada en valores como la empatía, la convivencia sana y la solidaridad.

Nuestro reto, “Tierra de nadie”, pretende cambiar la mirada de nuestros alumnos para que sientan que su ciudad, su país y la tierra no es suya, sino de todos.

Educación inclusiva: un camino hacia la convivencia y el respeto

Educación inclusiva: un camino hacia la convivencia y el respeto

En Nadís, ubicado en el mismo recinto que el Sagrat Cor de Sarrià, trabajamos con el firme propósito de construir una sociedad y una educación más inclusivas. Utilizamos tanto la alta como la baja tecnología como herramientas clave para lograr este objetivo, siempre con un enfoque en el aprendizaje mutuo y el respeto.

A continuación, os presentamos tres proyectos destacados que reflejan cómo integramos inclusión y tecnología desde la educación infantil hasta la secundaria:

Patios compartidos: la inclusión empieza jugando

En este proyecto, los alumnos más pequeños de Nadís y del Sagrat Cor comparten momentos en un ambiente lúdico y social. A través de sonrisas, miradas, libretas de comunicación o comunicadores de voz pregrabada, inician sus primeras conversaciones y construyen relaciones desde la naturalidad. El objetivo es claro: convertir lo atípico en cotidiano y fomentar la convivencia con respeto y empatía desde edades tempranas.

Poesía y cuento: arte como puente de emociones

En colaboración con los profesores de primaria, llevamos a cabo actividades relacionadas con tradiciones, cultura y arte. Por ejemplo, en el proyecto “Poesía y cuento”, los alumnos utilizan comunicadores de voz para recitar poemas, como “Las golondrinas”. Esta experiencia no solo fomenta la creatividad y la imaginación, sino que también crea un espacio para el intercambio de emociones y sentimientos, recordándonos que el arte es un pilar esencial en la educación.

Escolarización compartida: acceso al currículum para todos

Desde 5º de primaria y ahora en 1º de ESO, tres alumnos de Nadís asisten al Sagrat Cor varias veces a la semana para participar en proyectos y asignaturas. Gracias a adaptaciones del entorno, estrategias educativas y materiales adecuados, estos estudiantes pueden acceder al currículum y participar plenamente. Este proyecto busca garantizar igualdad de oportunidades, independientemente de las dificultades motoras o del habla.

Tecnología con propósito

Aunque las tecnologías tienen un papel fundamental en estos proyectos, no son un fin en sí mismas, sino una herramienta para mejorar la calidad de vida, la autonomía y la confianza de los alumnos. Como dijo una alumna del Sagrat Cor: “De mayor quiero ser profesora de Nadís”. Este comentario refleja que estamos en el camino correcto hacia una convivencia más humana e igualitaria.

Desde nuestra comunidad educativa, seguiremos creyendo y trabajando por una inclusión que transforme la educación y el mundo en un lugar más justo y humano.